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Mostrando entradas de septiembre, 2015

Aquí se celebra con gin

Siempre me ha llamado la atención el proceso necesario para que una publicación vea la luz: desde los booklets de cada disco que ha sido el soundtrack de mis días en algún momento, pasando por las revistas que he ido comprando según mi edad e intereses incluso cuando tenía once años, hasta los libros que a muchos nos permiten soñar y conocer, adueñarnos de historias que de otra manera sentiríamos ajenas. El pensar que todo el contenido y el proceso creativo depende de una idea básica me hace pensar en "El Origen" de Christopher Nolan, remontándonos a los sueños que de una forma u otra dictan las decisiones que tomamos para cambiar nuestros caminos a placer; de algo tan simple y único se va creando un universo que con el trabajo de todo un equipo se traduce en páginas para deleitar nuestra mente con las ideas que encontramos plasmadas, nuestra vista por las imágenes que lo complementan, nuestros dedos al ir cambiando de página para hacernos conocedores de más información y a…

Been there

Yo ya he estado ahíEn el momento en que todo se acaba Cuando lo único que queda es la desilusión Por haber creído en historias que nadie en especial y todo mundo te contó Sientes furia en el interior Por el tiempo que perdiste y que de nada sirvió Ya ni siquiera hay dolor No queda un breve espasmo para la resurección Y si miras, es peor... No sientes odio, tampoco alho de rencor Solo quieres que se termine por favor.
Así que disculpa Si es que me alejo Mejor olvídame No soy tu complemento Es solo un momento Una trampa del cielo Para que todos sigamos existiendo.


La estupidez del amor

Si tuvieras un jardín que quisieras llenar de flores, lo cuidarías, le cantarías, comprarías abono y aflojarías la tierra para que las raíces crezcan profundas y serenas.
Lo repasarías todo en tu mente, el lugar exacto en que irán las fresas silvestres, dónde queda el limonar, que la sombra proteja a las violetas y la enredadera lleve un cauce en su andar. Verías pasar los días, las cuatro estaciones, contarías los años para que los frutos y flores todo adornen y cuando veas concluida tu labor con tanto ahínco ¿dejarías morir tu jardín? ¿Acaso no valdría la pena seguir cultivando ese espacio que tanto te costó construír? Que es lo que tanto deseabas, con lo que soñabas y lo que te ilusionaba... Preferiste dejarlo así, a las inclemencias del tiempo. A sol, a sombra, entre lluvia torrencial, sin podarlo, sin mirarlo si quiera e incluso sin pisarlo. Dejó importar para ti, las hojas cayeron y fue el fin. El otoño anunciaba del jardín tu despedida pero tu ceguera ambiciosa no te dejaba ver que …