Ir al contenido principal

Revoltijo

Hay pocas cosas que me importan como lo hacías
Muchas melodías que me hacen pensar en tu risa
Otras tantas que terminan en agonía
Y varias que jamás te dedicaría.
Hay tanto que no puedo decirte,
Hay mucho por no aclarar antes de irme
A donde sea que vaya, sin importar la distancia
La historia cambió su rumbo y hoy es cosa lejana
Tarde o temprano, todo se acaba.

La eternidad es cosa de dioses
de leyendas que trascienden porque son evidentes,
milagros que asombran, cosas que cambian vidas
pero si se es cobarde, todo queda entre ruinas.
Si me leyera últimamente me notaría extraña
cambiando de momento a otro la ruta de mis palabras,
he pensado en las variables y he anotado todos los males
haciendo más reproches que felicitaciones
¿Cuánto de mí queda en mi cuerpo?
¿Cuánto de ti es mi reflejo?
¿Cuánto podrá contabilizarse para ser parejo y refutable?
Que si doy o das espacio
que si el tiempo es infinito,
este momento es único, tuyo y mío
así como la forma en que lo sentimos.

Ven, a vivirnos
permítete reírnos
mirarnos al cerrar los ojitos
y sabernos, en silencio vivos.
Más allá de las funciones vitales,
vivos por convicción
con pasión en la sangre
y juventud del amor,
así de estúpido e irrevocable
jugando a esto, qué se yo
es la alegría de encontrarnos
enmedio de la desolación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cerati

Lo confieso... La verdad, me he burlado de quienes dicen que un artista les cambió la vida
He reído de quienes dicen amar a algún cantante sin haberlo visto a menos de 10 metros de distancia y también he ridiculizado el que ir a un concierto pueda tratarse como el mejor día de la vida de alguien, como si fuera algún tipo de pase automático hacia la felicidad.
Entiendo que las frases de las canciones te puedan dar alguna pista o dirección cuando te sientes perdido o para mejorar tu ánimo. El amor dista de ser enamoramiento que siendo a primera vista puede impactar con toda la indumentaria del espectáculo y aunque los conciertos ofrecen experiencias únicas, lo que los hace únicos es la compañía de las personas con quienes podamos asistir o los movimientos que gestionen en nuestras ideas cuando enmedio de todo el acontecimiento por fin podamos entender a ciencia cierta de qué se trata la canción.
Ahora me doy cuenta de que al caer en todas estas críticas me he olvidado de muchos detalle…

Te quiero

Yo quiero escribirte, tú quieres leerme
Hay cosas que aunque se quieran, no cuadran en un momento existente
Pero te quiero y sé que me quieres
Así cualquier universo se crea y es permanente
Porque en alguna dimensión en la que no estamos
Resulta que no estamos alejados
Y quererte es constante, amarte y besarte
Te quiero queriendo quererme y verme.
Es insuperable el hecho de abrazarte, acomodarme para poder acariciarte y tener la certeza de que aunque la vida es incierta, te quiero conmigo conforme el tiempo conceda millones de segundos de sonrisas y tramas pintorescas. "Aguarda al destino" dicen los adivinos
Pero yo sé que yo escribo el mío
Y así, te llevo, te tengo conmigo. Te quiero, es claro y conciso.

Terror al eclipse

Hay quienes creen que por haberte sacado de su vida vagarás sin rumbo alguno o brújula que te guíe, que verás interrumpida tu existencia plena por añorar lo que se ha ido de ti sin previo aviso para no caer de tan alto y que no harás el mínimo intento por forzar los engranes del barco que de no haberse detenido a botarte, seguiría de prisa.
Los agentes grises están seguros de que tu vida es tan gris como la suya y siendo así estarás debastado y sin sueños por cumplir que no conduzcan a la amargura y el desamparo, la venganza y pudredumbre. Así que esperan que permanezcas eternamente inmóvil, oculto entre las sombras porque caíste en su engaño y te has dado por vencido.
Lo que no saben es que después de un mar en calma; o bien, tras la tempestad más aterradora... Siempre hay un nuevo brillo de sol que acompaña al amanecer.
El temor a quedarse ciegos por saberse tan austeros los ha condenado a las cabernas para que cosas elementales no entiendan.
Quiero que su terror al eclipse florezca
Opac…