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Mostrando entradas de julio, 2015

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Me dejaste una adicción al chocolate, muchos cuentos a detalle para poder bien dormir. Me dejaste solo un beso en la mejilla y un roce en la rodilla para más pensar en ti. Si yo pudiera pedir lo que quisiera sé que te traería de vuelta para verte sonreír y entre todo lo que tal vez te dijera estaría la certeza de que eres para mí. Me dejaste una canción en la cabeza con un coro que me cuenta lo que adoras de mí y olvidaste llevarte aquella paleta con sabor a fruta fresca que tuve que compartir. En tus ojos veo historias que se cuentan para caminar despierta a media noche hacia el mar, sin temor a que la niebla aparezca y haga que pierda de vista de pronto al capitán. Y aquí estás aunque no estés, enmedio del desastre a mis pies y es natural, ya lo sé, que algún día te veré. Me dejaste un gusto por los colores y el sentir de mil amores mucho antes de nacer. Y toda una videogalería de cosas que me dan risa hasta que el aire perdí. He encontrado más escritos que te llaman sin que sepas …

Flexión natural

Uno siempre se las arregla para descomponer la materia
Aunque frágil y sutil el movimiento, de pronto nada es como en otro momento Y así hay que seguir, dar otro paso, atreverse a ir cada vez más rápido Que al quedarse inmóvil te privas de más saltos y no te puedes quedar sin recorrer el mundo de mi mano.
Quisiera regresar el tiempo para evitarme un daño eterno Aunque el dolor se vaya, permanece en las estrañas Invisible es el daño, como rasguño que desaparece Pero bien sabes lo que sientes y no confiarás de nuevo a la siguiente.
Si los músculos tienen memoria, sabrán que me atemora Caminar coja sin apoyo en deshoras para pisar piedras y hojas Perderme del río, las piedras y su sonido Del pasto y la arna, del bosque y la hierba.
Desaparecer tan rápido como pueda correr Detrás de cualquier árbol para mirarte sin descanso Serán las escondidillas en las que no me encontrarías Y la herida inaudita, hace de las suyas si mal se pisa.
Sin vuelta atrás, con contratiempos, Sin recobrar todo el…

Acepto

¿Qué pasaría si nos aceptáramos?
Así, Con la misma facilidad con que se da click en el botón de Facebook Para entonces, conocernos Irnos descubriendo
¡Aceptarnos a los cuatro vientos! Con defectos y virtudes, Con sueños y tropiezos Con misterios y rencores, Luces y sabores.
Acéptame que yo te acepto Más allá de cualquier verso o beso Somos, soy, eres y seremos Todo lo que nos conforma en este único momento.
Es fácil cómo cualquiera puede saludarte A la par de juzgarte o sanarte A un solo gesto está el detalle Y en un sí o no, en un click se hace el debate.
¿Por qué lo haces, por qué lo ignoras? ¿Acaso un acercamiento tanto te atemora? Resulta más fácil confiar en personas Cuando crees que por no verlas no darán problemas De esos que se cuentan cuando la confianza verdadera Ocupa los titulares que después se lamentan.
Acercarse para aceptarse Aceptarse sin conocerse Sin más allá pretenderse O sin que la presión influya en cuanto quieres. Tú sabes quién eres Yo sé bien que no me quieres…

Malaria

La verdad es que no te extraño,
que no me faltas para tener encanto.
Sinceramente ni te he pensado
y dudo hacerlo por un buen rato.

Después de escribirte, en algunos años
quizá recuerde algún flashazo
si es un gesto, una frase o un regaño da igual
el efecto es el mismo: dejaste de importar.

Ya no te espero, no hay silencio Todos los vacíos que habían, hoy en día están repletos De color, de emoción, de canciones y sensaciones Y tú decidiste alejarte de todas ellas.
De mí, de ser, de florecer Te olvidaste de cuidarme más de una vez Es así, sin ti, sin volver a dormir Insomnio y manías que me pierdo al fin.
Y resulta que no te he buscado Aunque algunas veces te terminé encontrando No importa si llorando, si riendo o caminando Aparecías pero ya no lo haces desde años.
Dónde quedó, dónde estuviste Dónde perdimos los matices Quién olvidó las cicatrices y dejó las costras consumirse.
La verdad es que llevo rato Intentando separarnos Y hasta ahora no lo había logrado, Pero al fin te has march…

Percepciones

Hoy por fin pude verlos
Aquellos animales oscuros, siniestros Jugando a esconderse de todos cuantos los oyen Dejando a la deriva a quien los acuse de infractores.
Hoy me consta que han vuelto, O más bien, no se han ido, es un hecho. Estuvieron todo este tiempo solamente esperando el momento El segundo adecuado para mostrarse cínicos, nada mensos.
-Aquí estoy- me están diciendo -Venos bien- repiten lento, Sin tomarse la molestia de desaparecer Sin importarles que la renta se sumerja en suavitel.
Hoy los vi, no estoy jugando Y me hablan, se están burlando Dicen que se niegan a retirarse hoy y siempre Que ellos y la cama son simplemente dependientes Exigen un contrato donde bien se les mantiene Y las fumigaciones prohibidas se tienen.
Aquí siguen, es extraño Todo lo viejo ya quemamos Tal vez sea que son los lentes Que unas minúsculas manchas tienen.
Ahí están, burbujeantes Tratan de impresionar con sus colores las percepciones.

Revoltijo

Hay pocas cosas que me importan como lo hacías
Muchas melodías que me hacen pensar en tu risa
Otras tantas que terminan en agonía
Y varias que jamás te dedicaría. Hay tanto que no puedo decirte,
Hay mucho por no aclarar antes de irme
A donde sea que vaya, sin importar la distancia
La historia cambió su rumbo y hoy es cosa lejana Tarde o temprano, todo se acaba.
La eternidad es cosa de dioses de leyendas que trascienden porque son evidentes, milagros que asombran, cosas que cambian vidas pero si se es cobarde, todo queda entre ruinas. Si me leyera últimamente me notaría extraña cambiando de momento a otro la ruta de mis palabras, he pensado en las variables y he anotado todos los males haciendo más reproches que felicitaciones ¿Cuánto de mí queda en mi cuerpo? ¿Cuánto de ti es mi reflejo? ¿Cuánto podrá contabilizarse para ser parejo y refutable? Que si doy o das espacio que si el tiempo es infinito, este momento es único, tuyo y mío así como la forma en que lo sentimos.
Ven, a v…

No vuelvo

Tomar el termo y quedarte sosteniéndolo
Un impacto de bala resulta tu mirada
pues ante la bravía que a la primera palabra inspiras temí lo que pensarías si te escribía.
Dar un paso, quizá otros cuatro numeralia que hace cíclicas las etapas a rondarnos si nada te llevas, es porque todo me dejaste incluso cuando no sabías que también me interesaste.
Son secretos, son fervores, situaciones que no siempre corrompen solo ocurren y componen nuevas tonadas de las cuatro estaciones entre tu arte y lo que me inspira, sé muy bien que me miras incluso de espaldas y con la guardia alta, me conmueve tu risa estudiada.
Y después de todo, te extraño aunque a duras penas nos miramos. Me di cuenta aquel día cuando del mundo me despedía para iniciar la huida a lo que le llamo vida. Es mi vida  y no te asfixia ...algo de eso deja ciertas cosas en ruinas
Más allá del papeleo, para olvidarnos sin pretextos me voy lejos, quizá no tanto pero no vuelvo.