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Silencio

Te escribo para permanecer en silencio
porque a veces las palabras sobran
y las entonaciones son sosas y bobas.

Te escribo para hacerte sonreír
Para que la película no te pese más que a mí.

Así, sin decir nada
Sin atrevernos a cruzar palabras
Sin luz, sin esperanza
Sin ruido ni seña preparada.

Decirte algo, lo que sea
Tiene un trasfondo y poder que aterra
Sé que cometas y millones de estrellas
Aparecerían si tan solo lo dijera.
Con mencionarlo, se abren tus brazos
Y me funden en magia de encanto.
Son las palabras que pronunciamos
Que nos abren las puertas o nos las van cerrando.

Te escribo para que la entonación sea
De la forma en que tu ser lo desea
Y sin ser genio que no cumple reglas
Te digo shh para que vuelvas
Así, a quedarte a mi lado
Para encontrarte feliz y descansado
Sin espasmos, sin espantos
Sin malentendidos ni sobresaltos.

Háblame de eso que te aterra, yo sé bien lo que aprisiona
Deja atrás lo que atemora que mis ojoste transforman 
Si te digo que te veo tan real como inmune al tiempo
Sabrás que hasta en silencio, siempre te digo que te quiero
Y si las palabras exactas no encuentro, no importa...
Si pienso en cometa, eres lo que se desea.

Cuéntame todas esas historias, lo que te apasiona
Enséñame más, quiero conocerte
Mi sed no se detiene.

http://www.luzarcoiris.com/sabiduria-lakotasioux-sobre-guardar-silencio-y-hablar/#more-29027


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Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
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Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …