Ir al contenido principal

El mejor viaje de mi vida, era recorrerte a ti

Es desgarrador.
Abrir los ojos y que esta pesadilla siga adueñándose de mis sueños. De los mismos en los que ayer te acomodabas cada vez que imaginaba un futuro a tu lado. Cada vez que te escogía como mi compañero de viaje.
Y hoy, sí: quiero volver a comerme el mundo.
Tan sólo porque tú has dejado de ser el mío.
Sin embargo, el que quería recorrer ayer, era el que nos separaba. Aunque ese mundo se redujera tan sólo a unos pocos centímetros, aunque ese mismo mundo se encontrara bajo el techo de la misma casa.
Porque, cariño, el mejor viaje de mi vida, era recorrerte a ti.
Preparando el equipaje a base de besos, sonrisas y ganas de verte, para coger un vuelo entre mis brazos y los tuyos y terminar viajando alrededor de tus defectos y de tus virtudes. Esa, mi amor, hubiera sido la gran aventura de mi vida.
Porque el mejor mapa, estaba en tu cuerpo.
Y la mejor forma de encontrarte, perdiendo la orientación.
Porque hubo un día en que perdía los cinco sentidos al dejarlos sobre ti. Porque quedarme en tus manos era el mejor plan, a veces urgente, pero siempre importante. Y es que la mejor de mis brújulas, eras tú. Porque contigo, hubo un tiempo, en que conseguía encontrarme a mí: la versión definitiva, aquello que hubiera querido ser.
Porque al final, el querernos, dependía de lo que fuéramos. Y lo que fuimos, como hoy alguien bien dijo, fue todo lo que pudimos ser.
Por eso, me cuestas.
Porque tu recuerdo se atraganta en mi memoria cada vez que acepto, resignadamente, que no pudimos hacer más. Cada vez que recuerdo cuánto hubiera dado ayer por estar hoy contigo.
Por seguir levantándome a tu lado, por subirme en la rutina en la que solían viajar los primeros segundos de cada nuevo día en los que nos veíamos despertar. Por buscar tus pies bajo las sábanas, por posponer la alarma cinco minutos más y así seguir acurrucada cerca de ti, junto al calor de tu cuerpo y soñando al compás de tu respiración.
Cuánto hubiera dado ayer por llegar hasta el día de hoy. Por hacerlo con una sonrisa transparente, sin disimular ni una sola lágrima, sin cubrir con una falsa alegría cualquier tristeza anterior. Cuánto hubiera dado ayer por despertarte hoy con un beso, mirarte a los ojos y destilando felicidad, decirte…
… felicidades.
...encontrado en UPSOCL 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cerati

Lo confieso... La verdad, me he burlado de quienes dicen que un artista les cambió la vida
He reído de quienes dicen amar a algún cantante sin haberlo visto a menos de 10 metros de distancia y también he ridiculizado el que ir a un concierto pueda tratarse como el mejor día de la vida de alguien, como si fuera algún tipo de pase automático hacia la felicidad.
Entiendo que las frases de las canciones te puedan dar alguna pista o dirección cuando te sientes perdido o para mejorar tu ánimo. El amor dista de ser enamoramiento que siendo a primera vista puede impactar con toda la indumentaria del espectáculo y aunque los conciertos ofrecen experiencias únicas, lo que los hace únicos es la compañía de las personas con quienes podamos asistir o los movimientos que gestionen en nuestras ideas cuando enmedio de todo el acontecimiento por fin podamos entender a ciencia cierta de qué se trata la canción.
Ahora me doy cuenta de que al caer en todas estas críticas me he olvidado de muchos detalle…

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Te quiero

Yo quiero escribirte, tú quieres leerme
Hay cosas que aunque se quieran, no cuadran en un momento existente
Pero te quiero y sé que me quieres
Así cualquier universo se crea y es permanente
Porque en alguna dimensión en la que no estamos
Resulta que no estamos alejados
Y quererte es constante, amarte y besarte
Te quiero queriendo quererme y verme.
Es insuperable el hecho de abrazarte, acomodarme para poder acariciarte y tener la certeza de que aunque la vida es incierta, te quiero conmigo conforme el tiempo conceda millones de segundos de sonrisas y tramas pintorescas. "Aguarda al destino" dicen los adivinos
Pero yo sé que yo escribo el mío
Y así, te llevo, te tengo conmigo. Te quiero, es claro y conciso.