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Amor propio

Debería conseguirme un par de alas, dejar de correr por el mundo, disfrutar de perder mi tiempo en cosas que en verdad disfruto. Sentarme una tarde sólo a contemplarte, cocinarte y taparte para que nada te falte.
Vagar de aquí a ningún lado, hacer lo que me plazca porque el tiempo no lo tengo comprado. Entre tantas tonterías que me he regalado, ninguna es tan valiosa como lo que día a día me has obsequiado.
Sin tratarse de estrellas, sin gastar fortunas ni recorrer el planeta buscando curas siniestras, a mí me encanta lo que me entregas. Es irresistible y cada día aumenta, es irrevocable y aunque asusta también me complementa.
Debería hacer muchas cosas, sumergirme hasta perder el aire, caerme y levantarme, el cabello decorarme sólo cuando me place, dejar mi cara al descubierto y decirte diario, como ambrosía lo mucho que te siento, todo lo que te quiero, lo que me carcome cuando te extraño y pienso.
Simplemente ser, en la vida se gana más cuando se deja perder... todo aquello que nos dicen necesitamos, los objetos que a nuestro paso acumulamos y de la nada, te quedas sin hallarlo, vacío estando rodeado y sintiéndote inadecuado.
El amor no tendría que ser de esas cosas que se van ocultando
Si amo libre estar, si amo ser con o sin par, si amo tener mi tiempo y ceder a lo que bien veo... al carajo los establecimientos, lo que la gente quiere normalmente inservible veo.
Patético me parece invertir mis deseos en dar gusto a los comentarios ajenos. Llámese boda, ya sean hijos, cosas que no quiero y a las que no aspiro... hoy me daré gusto estando contigo.
Así de simple, sólo por hoy te entrego mi corazón y lo que soy.
Lo que me conforma aquí lo tienes, lo que sueño y deseo aquí viene...

Debería hacer esto y aquello, mirar sólo lo que sí quiero porque si lo piensas nada es eterno como para pasarla sintiendo que se desperdicia el tiempo...

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Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …