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Mostrando entradas de agosto, 2014

El malestar del sueño

Escribir tu nombre en la arena no sirve para que menos duelasde mí no te borra ni lejos te lleva sólo es un lamento que me aterra, es un teatro que pretende vuelvas.
El exilio es mi destino lejos del sol amarillo sólo hay huelo cual martillo y pierdo cuanto estimo.
Hoy nada tengo dije que no tengo nada no hay esperanza, planes o palabras que la arena me derrita aunque no me despida...
me voy y te llevo en la vida hasta que otra explosión nos quite las heridas.

Rayuela

Encontré esto publicado en MSN, conmemorando el centenario de Julio Cortázar.
Es sobre Rayuela, uno de los libros que más me ha costado y más me ha dejado...

“A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros”, explica el texto introductorio de Rayuela. Un libro que se puede leer de corrido y otro, de manera más aleatoria y saltando de capítulo en capítulo como si se tratara de un juego, un viaje o un desafío. Con ese espíritu podrán repasar estas 20 frases inolvidables de Rayuela según el orden cronológico de los capítulos a los que pertenecen o elegir saltar de una a otra, haciendo clic en el listado al pie de cada cita.

Capítulo 1
“¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida …

Noticias

Dicha que se comparte Popcorn para la tarde Sabores y delicias Antojos que dan vida.
El temor da coraje El amor es empuje Color amarillo para las nubes.
El mundo avanza con sus noticias Y hoy les cuento que voy a ser tía.

A donde te quiero

Tienes el afán de destruirlo todorasgas los espacio que de otros escondo no pensé que lastimaras tan hondo los confines que creí lejanos de odio.
Tienes el poder de desquiciarme, esa habilidad para enviciarme. Por ti creo que el mundo no debe salvarse, es tu culpa que ya nada pueda alegrarme.
Con esa malicia que lleva al abismo en un nido de acertijos rohídos la alimañana que tú cosechas es aquello que te condena.
Sabes qué hacer para amarrarme cuántos pasos dar para cegarme el movimiento exacto en que me congelo la palabra vil con la que enloquezco.
Te consta bien que no concuerdo, enterado estás de que me importa un bledo y aún así, entre las artimañas pretendes engañarme con tus palabras.
No caigo porque tampoco me levanto es demasiado, me ha superado. Hoy no quiero ni tampoco puedo ser el títere de tus deseos. Hoy simplemente prefiero mandarte lejos, a donde te quiero.


Cisnes y pingüinos

Al mar se va sin máscaras la sal lava lo que oculta la cara el alma queda bajo la luna dorada transparente y clara, tan alejada.
Es por eso que resulta inminente pretender cambiar el presente que el momento de verdad llegue y desnude lo que se siente...
Sé que tenías que llegar a mídarme un par de lecciones y entonces partir dejarme acompañada del hubiera querido y con la esperanza guardada del que bien nos vimos. De un momento a otro fuimos como cisnes y pingüinos cuyas alas no han servido para volar hacia el olvido, quizá sólo eso fuimos aves libres con miedo al peligro cisnes blancos, pingüinos congelados como aquéllo que nos profesamos a lo que el tiempo no ha cambiado. 

Red, the thread

El hilo rojo que nos ha unidoacercando nuestros destinos se mantiene tenso y colorido rojo carmín brillante y fino.
Como lealtad a su existencia a veces incierta con sólo cuatro dedos mis manos cuentan, deja de dudar que contigo estoy hasta el final ningún lazo a nadie que no seas tú me unirá.
Dejar que todo fluya encantarme con japón y sus lagunas desde el meñique, al codo y el corazón alerta que me recorra y mi cuerpo estremezca.
Que a pesar de que atajos pretendan tomarse, aunque los caminos hoy nos separen pese a las notables adversidades el hilo te enreda, te lleva y conecta no se rompe por más que se quiera. Cuenta una leyenda japonesa que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado a sus respectivos meñiques. El hilo permanece siempre atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, que pases mucho tiempo sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo; el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá. …