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Postizos

Canta Silvio Rodríguez que siempre hay quien quisiera ser distinto, que nadie está conforme con lo que le tocó.

Y es que aunque los seres humanos interpretamos distintos roles frente a distintos tipos de personas, podemos llegar a engañar a muchos pero a nosotros mismos jamás.

Muy en el fondo sabemos qué tan felices somos, qué tanto sabemos y por qué no decirlo... El conjunto de cremas milagro en cuya publicidad hemos creído para resultar atractivos ante los demás.

...todo lo hacemos para los demás; sonreímos para ellos, trabajamos para ellos... Pero ¿Tú cada cuándo haces algo exclusivamente para ti?

¿Te esmeras igual en tu arreglo personal los fines de semana que no sales a la calle?

¿Cuántas cosas podrías poner en esta categoría?... "Cosas que disfruto para mí"

El egoísmo es muy criticado a todas escalas pero antes de juzgarnos de egoístas consideremos también si la vida es para buscar complacer a otros dándoles el poder de que nos olviden en cuanto no obtengan de nosotros lo que ansían vaciar o si sería mejor vivir NUESTRA vida a plenitud por nosotros, sin buscar complacer a otros.

Ese es un verdadero reto: aceptarnos tal cual, sin antifaces, ropa o maquillaje, sin credenciales, nombres ni edades. Siendo sólo lo que somos desde la médula con todo y ojeras o chaparreras... Somos nosotros de los que nos avergonzamos pensando que los demás deberían ver una mejor versión de lo que somos, sin dar prioridad a ser mejores para nosotros mismos.

Cuando superemos esa barrerá seremos libres en verdad. Los ataduras de los prejuicios no harán mella en la imagen que muestra el espejo porque estaremos tan llenos que no necesitáremos la aprobación y los riesgosos halagos de los demás que como vienen, van.

Basta con sonreír y atreverse a salir así al mundo, pisando el pasto sin miedo a ensuciarnos de tierra y disfrutar que la lluvia caiga lavando todas las máscaras.

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Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …