Ir al contenido principal

Año

Pantalones verdes,
para acercarme,

más verte,
sin dejar de sorprenderte.

Vegetales japoneses
que no hablan
pero mucho sienten
jamás son inertes
que mucho piensan y pueden moverse.

Cómicos irresponsables
cuyas caras son inmutables

Películas atroces
aunque a mí me gusten
y lágrimas provoquen
pero tú por tus tendencias
te aburras y las aborrezcas.

Torteros certeros
adivinan antojos y capacidad de estar gordos
entre que responden encuestas sobre lo que somos
y en qué cantidad gana uno sobre el otro.

Conciertos gorroneados
de calles, morado, luces, orquestas
proyectos, animales, nombres de niña y fiestas.

Salidas que de colores se pintan
planearlas con emoción divina
olvidar y perder cosas
y encontrarlos de salida.

Cepillos pseudointrusos
cremas que se tapan entre apuros
desayunos a motones
luz que se filtra causando que asombre.

Lechones enojones
cargamentos y a montones
que más feliz te hacen
y te cantan cual Disney si lo pides amable.

Blogs reveladores
contándote mis pasiones,
el tiempo y mis peticiones
sin conocerte pero pidiendo tu llegada al cielo de colores,
a cualquier fuerza que nos arrope,
gracias por estos días de evaluaciones.

Casualidades no casuales
la maravilla de encontrarte,
de mirarte y reflejarme
mientras una sonrisa
aparece en tu semblante.


…eso y más,
un año por planear.


 
La esperanza en unos Dockers,
mil risas y emociones
peticiones, negociaciones
conocernos, marcas dejar en la vida que tenemos.

Comentarios

  1. ¿Que no este es un blog de cálculos y evaluaciones?

    Me gustaba el 10, ame el 11 y temía ver el 9; al final se trataba del mismo número:
    Sumado con “S” da un número multiplicable por cada uno de los factores de “S” pero indivisible.

    No resta más que decir que de aquí al 13, obteniendo un no calculado 14 e increíble para el 7.

    Urge tinta para anotar el resultado y no olvidarlo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …