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Ganas

Cuando el precipicio se vislumbra en la penumbra del fin como antesala de lo inminente, siempre hay dos opciones:

a) Resistirse al cambio. Afianzar los lazos que nos unen al pasado, llorar y llorar gastando energía en no soltarlo, pedir e implorar que todo siga igual, pisotear la dignidad y la realidad no aceptar… escapar, enloquecer, deprimirse y hundirse, desperdiciarse y olvidarse de sí, entregarse sólo a lo que fue y dejó de ser y estar.

b) Afrontar lo que viene. Dejar que el viento las alas guíe y nos lleve hacia donde sea tiempo de conocer nuevas opciones, aprender cosas nuevas, experimentar otras vivencias, volver a reír, independizarse y entender que no es el fin, que si seguimos después de lo sucedido es que hay nuevos horizontes por ser vistos, que no hay por qué tener miedo mas que a la primera opción ir cediendo.


Yo prefiero la segunda, pese a estar consciente de que de la noche a la mañana no se logre el resultado más estable y firme que pueda tenerse.

Es parte de la vida, todo es un proceso… incremento o decremento.

Hoy decrece mi dependencia a lo frío y terco, aumenta mi interés en feliz por mí misma ser de nuevo.

Llegan nuevos días, se verán más amaneceres, lluvias, estrellas y nubes arriba.

… ¿puedo contar en verdad con ello?

Sé que no.

Así que sin doce propósitos fijos, me lanzo a la aventura en la que me es indiferente el destino y hago caso únicamente a mis deseos y a mi instinto. A lo que quiero sin que ello implique lastimar ni lastimarme, es sólo vivir… quizá caerme pero implicando hacerme más fuerte, ir encontrando diversas virtudes y desdenes.

Crecer… ir de la mano de lo que ya fue, de quienes han pasado, quienes se han ido y se han quedado, porque todos una huella conmigo han dejado.

Crecer, ir el tiempo pasando sin que pueda desperdiciarlo y más bien aprovecharlo, sacarle todo el jugo necesario, ser feliz en exceso y ya no sólo a ratos… porque me encanta darle rienda suelta a mis sentidos, saber que viva estoy y que tengo razones y más que ello… GANAS por sentirlo.

Porque cuando algo me nubla, nada logro si más me abruma; he aprendido que la ira, la depresión, la falta de quererse y el desconocimiento de los propios contrastes y sabores es lo que nos ha llevado a ir dando pasos en vano. No dejaré nada en el olvido, lo mantendré presente y conmigo pero sin que estorbe ni ahogue, sin que en veneno se transforme y me inmovilice de miedo a sentir otras pasiones.

Es tiempo de seguir, de otras cosas construir.



Comentarios

  1. Abrir los sentidos, ser quien eres, sonreir y pasion mucha pasion!!! es la clave... que lindo escribes. Masc

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  2. Gracias por comentar.
    Ojalá la pasión se desbordara en cuanto hacemos. La vida sería lo mismo pero más feliz y mejor aprovechado.

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Loco infeliz

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Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
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Sé loco, no seas infeliz.

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Es insuperable el hecho de abrazarte, acomodarme para poder acariciarte y tener la certeza de que aunque la vida es incierta, te quiero conmigo conforme el tiempo conceda millones de segundos de sonrisas y tramas pintorescas. "Aguarda al destino" dicen los adivinos
Pero yo sé que yo escribo el mío
Y así, te llevo, te tengo conmigo. Te quiero, es claro y conciso.