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VIENTO DE MARZO

Hagamos como si el alba
No hubiese despertado
En el corazón de tu lágrima
Y como si tu horizonte no fuera
Solo de luz y ceniza

Aprendamos primero
Que la noche no es tu almohada de espinas
Ni tu manta de dardos afilados
Y cristales rotos

Que la noche fluye infinita
Por la ciudad de calles herrumbrosas
Y que no sabe distinguir
Entre tu piel o la mía

Hay que saber que tus ojos
Tus ojos tristes
No son bálsamo
Tus ojos tristes
Simplemente existen
Como un par de lágrimas de luna
En el viento de marzo

Hay que saber de cierto
Que puedo mirar esos árboles
De ramas desvencijadas
Y verdes hojas
Sin invocar tú sombra
Tú sombra de cordilleras
Y espiga


Hay que saber de cierto
Que no puedo descifrar tu cuerpo
Entre los pliegues de mi cama
Que los días pasan sin encontrarte
Oculta tras rincones de niebla

Hagamos como si no te extrañara
Y como si no recorrieras mis venas
En pulsos de humor volcánico

Tal vez así aprendamos
Que el amor no es un milagro
Y que tus ojos tristes
Simplemente existen
Como un par de lágrimas de luna
En el viento de marzo


...Juan José Arreola

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Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …