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Entrega

Siempre es la misma historia
... que si dejas, si te dejan...

ayyy, cuento de nunca acabar
no importa quién hizo, quién lo dijo
la cosa es que al dejado siempre se le deja en el olvido, después de todo lo vivido al que se va deja de importarle lo que el otro está sientiendo y lo que le ha dolido.
Somos tan egoístas... en el tiempo que compartimos hacemos y deshacemos "con" y "por"... veré tal película con..., iré a una fiesta donde estarán mis amigos y mi familia con... haré esto por... sacrificaré aquello por...
y cuando todo acaba ¿qué pasa?
Todo lo que hicimos y dejemos de hacer para darle cabida a alguien en nuestra vida deja de tener valor, es como si hubiéramos comprado ropa que jamás nos quede, como si compráramos discos que jamás podremos escuchar... ese tiempo, esas oportunidades, NADA REGRESARÁ.

Como cantan las españolas de "ella baila sola" en su cancioncilla llamada "¿cómo compatimos los amigos?...

Una historia siempre tiene dos finales, el tuyo y el mío
no recuerdo cuántos daños cerebrales dejamos los dos
he perdido el toque objetivo, todo lo que tuve ya no sé si era mío
ya no, esto se acabó
Nada es tuyo, nada es mío
¿cómo repartimos los amigos?
¿cómo repartimos los recuerdos de este amor?

¿Cómo hacer a un lado todo eso... lo bueno, lo malo? y seguir como si nada, como la fresca mañana, sin que perturbe en la madrugada cuando la soledad más se ensaña.

Por ahora no lo sé, me consumo en intentarlo entender, sé que nada ni nadie me hará recuperar mi tiempo, inspiración, palabras, risas, llanto, enojos, miedos. Sé que ninguna otra historia será igual. Me queda muy claro que hay peores y mejores, así que cuando llegue el momento, aunqie siempre juremos no volvernos a enamorar... cuando nos damos cuent ya estamos ahí de nuevo, entregándolo todo, aprendiendo más, pero nunca lo suficiente como para que no duela nada jamás.

Es cosa de entregar, qué importa si eres el que da más, la cosa es que en ti no quedó el que no funcionara más.
         

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Loco infeliz

Prefiero estar loca
Pero ser muy feliz
Correr cada que quiera en dirección al jardín
Imaginarme en otros mundos que sé muy bien que existen
Y vestirme según la ocasión y las ganas ameriten. Prefiero estar loca
Que ser infeliz
Tratando de encajar y empolvando mi nariz
Con horas marcadas para cada cosa
Sin buscar la lluvia y volver hecha sopa Prefiero estar loca y atrapar moscos
Hacerlos danzar siempre llenos de asombro
Que el calor de tu cuerpo siempre es algo alarmante
Llama la atención de criaturas parlantes Quiero estar loca, nunca infeliz
Una sirena que te hace reír
En los siete mares saltar entre olas
Y asegurarme de jugar con tu sombra
A mí ningún barco me atemora
Y llegar a la orilla es vencer las boyas
Quédate conmigo, así de loco y feliz
Sé loco, no seas infeliz.

No te quedes sin sentir

¿Recuerdas cuando veías el mundo con asombro?
Cuando mirar el techo por unos minutos te daba toda una gama de personajes de otros mundos, de reinos distintos al tuyo y con vestimenta que en ellos podría causar orgullo.
Eran dragones, brujas y magos, eran luchadores, animales y seres más extraños. Todo cuanto existía en tu imaginario reaultaba sencillo explicarlo, sin importar que los demás no entendieran lo que lea ibas contando.
Hubo un momento en que decidiste dejar de observar, simplemente prestaste más atención a lo que te decían que estaba bien. Dejaste de contar los días para que llegara tu cumpleaños y comenzaste a hacer una carrera para ocultar cuántos has disfrutado. Trabajas día y noche para que todos tus gustos se resuman en objetos que ni son del todo necesarios o modernos. Y entre tanta reflexión de madrugada entiendes que no estás feliz con nada de lo que pasa, que esos dolores de panza sólo son la manifestación de cuanto te ahoga y mata.
Si por el contrario, hicieras lo…

Honestamente...

¿Quién te dice cuántos pasos debes dar para encontrar tu mayor verdad? Porque los estandartes cansan y quien los sostiene no siempre cree ciegamente en su causa. Debes procurar que tu andar siga las hazañas que tus pies desean conquistar, procurando que tus piernas tengan la fortaleza de librar cualquier guerra conservando la inocencia; porque lo maligno ata y enajena, te aprisiona y te avienta para recordarte que no existes sin haber logrado cicatrices. Ya sea en ti o en los demás, la misión es pasar dejando un motivo para recordar, cada quién decide si desea que le recuerden o a las acciones que emprende. En cada camino, trazado por un inexistente destino, todos avanzan a su propio ritmo, haciendo y deshaciendo nudos para construirse un infinito; entre esas telarañas te he mantenido por años pero es hora de que vueles a envolverte en otros brazos. Sentirte amado, ser alabado, que la sangre fluya por tus venas haciéndote sonreír sin cansancio, ritmo acelerado, tensión en los brazos, …